Una de las cosas que me parece más increíble en la vida, es que siempre habrá más, más y más, más allá de lo que vemos y más allá de lo que conocemos y lo que creemos.
Cuando veo una persona en la calle no puedo no pensar que aunque sea un desconocido, tiene muchísimo, tiene más de lo que veo, incluso podría compartir mi vida entera con alguien, y estoy seguro que incluso en el final, había más.
Porque somos únicos, porque aunque mires en menos al vagabundo pidiendo limosna, no habrá nadie como él nunca... nunca... nunca jamás. Él vino de una forma, se transformará, pasará el tiempo pero nunca volverá... y aún más es que todos tenemos talentos y habilidades única, nadie podrá hacer algo como tú, nunca, porque nadie es tú y tú no volverás cuando partas.
Ojalá el sistema funcionara, para sacar lo mejor que hay dentro de cada uno de nosotros.
lunes, 30 de noviembre de 2015
viernes, 13 de noviembre de 2015
Familia Mimo
Mi papá se llama Momo, mi mamá Mima, mi hermana pequeña Mimi y yo soy Pepe, somos una familia de mimos.
En las mañanas nos levantábamos, mamá hacía como si preparaba huevos con tomate, en una sartén imaginaria, sobre una cocina imaginaria. Papá hacía como si comía con gusto, me miraba e insistía que me compiera mis huevos, haciendo gestos ridículos de mimo, frotandose el estomago en señal de que estaban sabrosos. Yo le dije que no tenía hambre. Papá se levantó, me tomó del brazo y me dio una bofetada en el rostro... estaba prohibido hablar. Hizo un gesto con los dedos haciendo como si cerraba su boca con un cierre, y me abofeteo denuevo por si acaso.
Luego íbamos al colegio con Mimi, hacíamos como si tuvieramos amigos, hacíamos como que aprendíamos, hacíamos como que eramos niños normales, hacíamos como que eramos felices.
De vuelta a casa hacíamos como que nos gustaba el colegio, como si estuviéramos haciendo los deberes, luego hacíamos como que teníamos sueño.
Mima hacía como si nos llevaba a la cama, Mimi hacía como si se acostaba en una cama, hacíamos como si tuvieramos colchón y almohadas cómodas.
Mamá hacía como si nos abrazaba, Mima hacía como si nos amara.
Papá hacía como si tuviera un trabajo, Momo hacía como si no estuviera ebrio.
Papá hacía como si no le pegara a mamá.
Mamá hacía como si no le doliera.
Mimi hacía como si no estuviera llorando.
Pepe tapaba los oídos de Mimi.
Pepe hacía como si estaba durmiendo.
Pepe hacía como si soñaba que nunca iba a despertar.
En las mañanas nos levantábamos, mamá hacía como si preparaba huevos con tomate, en una sartén imaginaria, sobre una cocina imaginaria. Papá hacía como si comía con gusto, me miraba e insistía que me compiera mis huevos, haciendo gestos ridículos de mimo, frotandose el estomago en señal de que estaban sabrosos. Yo le dije que no tenía hambre. Papá se levantó, me tomó del brazo y me dio una bofetada en el rostro... estaba prohibido hablar. Hizo un gesto con los dedos haciendo como si cerraba su boca con un cierre, y me abofeteo denuevo por si acaso.
Luego íbamos al colegio con Mimi, hacíamos como si tuvieramos amigos, hacíamos como que aprendíamos, hacíamos como que eramos niños normales, hacíamos como que eramos felices.
De vuelta a casa hacíamos como que nos gustaba el colegio, como si estuviéramos haciendo los deberes, luego hacíamos como que teníamos sueño.
Mima hacía como si nos llevaba a la cama, Mimi hacía como si se acostaba en una cama, hacíamos como si tuvieramos colchón y almohadas cómodas.
Mamá hacía como si nos abrazaba, Mima hacía como si nos amara.
Papá hacía como si tuviera un trabajo, Momo hacía como si no estuviera ebrio.
Papá hacía como si no le pegara a mamá.
Mamá hacía como si no le doliera.
Mimi hacía como si no estuviera llorando.
Pepe tapaba los oídos de Mimi.
Pepe hacía como si estaba durmiendo.
Pepe hacía como si soñaba que nunca iba a despertar.
martes, 10 de noviembre de 2015
Un nuevo sonido
Me gustaría conocerme un poco más; conocerme mirándote a los ojos, tomándote la mano y amarrándome a tu cuerpo.
sábado, 7 de noviembre de 2015
Creo que no entiendo
No entiendo por qué hay tantos partidos políticos, por qué hay derechas e izquierdas, no entiendo por qué hay tantas religiones. Creo no entender por qué existen tantas facciones para todo, para la tierra, para el agua, para el aire, la comida, la familia, el amor, no entiendo por qué está todo tan dividido.
Creo que no entiendo; en qué momento el miedo nos dividió para encontrar la manera de vivir en paz, es tan difícil dar necesidades básicas al prógimo, ¿Es tan difícil dejar que el planeta respire tranquilo?
Creo que no entiendo; en qué momento el miedo nos dividió para encontrar la manera de vivir en paz, es tan difícil dar necesidades básicas al prógimo, ¿Es tan difícil dejar que el planeta respire tranquilo?
sábado, 24 de octubre de 2015
No era la primera vez que tenía que recorger del suelo el brillo de mis ojos. También la sonrisa de mi boca o la alegría del pecho. Y tengo miedo, miedo de que cuando se me caiga la caricia de las manos y no tenga con qué tomarla, nadie habrá para recoger mi alma en un abrazo.
Pero más miedo me da que esta persona no sea yo.
Pero más miedo me da que esta persona no sea yo.
jueves, 15 de octubre de 2015
jueves, 24 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
Creo que ya no distingo diferencia entre tantas cosas, y me siento pequeño por eso:
Ya no sé cuál es la diferencia entre que no me hables, y entre no escucharte.
En qué se distingue el que no me mires, y el que ya no te pueda ver.
O que ya no me beses, y que de todas formas yo mantenga la boca cerrada... cuál es la diferencia?
Tengo los brazos y las manos pegadas al cuerpo, y no distingo diferencia si ya no puedo darte un abrazo fuerte, o tomarte de la mano para pasear entre nuestros pensamientos...
Es que ya no hay diferencia.
Ya no sé cuál es la diferencia entre que no me hables, y entre no escucharte.
En qué se distingue el que no me mires, y el que ya no te pueda ver.
O que ya no me beses, y que de todas formas yo mantenga la boca cerrada... cuál es la diferencia?
Tengo los brazos y las manos pegadas al cuerpo, y no distingo diferencia si ya no puedo darte un abrazo fuerte, o tomarte de la mano para pasear entre nuestros pensamientos...
Es que ya no hay diferencia.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Es difícil, no creo poder hablarte, estoy como cerrado, te tengo miedo y a veces pienso que ya no me importas; que esos días en los que pretendía enamorarme de ti, se les olvidaron a Dios.
Creo que solo me queda ver como te dejo pasar... como dejo pasar el tiempo... y que mientras pasa el tiempo algún día llegues por la espalda otra vez... y alegrarme de que todo eso ya no fuera cierto.
Creo que solo me queda ver como te dejo pasar... como dejo pasar el tiempo... y que mientras pasa el tiempo algún día llegues por la espalda otra vez... y alegrarme de que todo eso ya no fuera cierto.
sábado, 15 de agosto de 2015
Mi mejor amigo
- Papá, ¿cuál es tu amigo más valioso?
- ¿Mi amigo más valioso?
- Sí, tu amigo más valioso.
- Es un viejo amigo, él posee un poder infinito, y puede hacer cosas increíbles...
- ¡¿Qué cosas?!
- Él puede hacer que las hojas crezcan en las nubes, que de los árboles caigan trenzas del cabello más rubio. Él podía volar por encima de la montaña más alta, podía correr tan rápido como la luz.
- ¿Tan rápido como la luz?
- Sí! él podía hacer que el cielo fuera del color que quisiera. También podía saltar hasta la luna, y dejándose caer suavemente, como una pluma, llegaba a tierra, regalando amor y suerte, a bajos y altos, niños y niñas, pobres y ricos. Él es la fuerza de los niños, el anhelo de aquellos que quisieron olvidar. Él es un cielo adornado con estrellas de mar.
- ¡Wow! me gustan las estrellas de mar...
- Lo sé hijo... él podía subirse al árbol más alto, y respirando, podía cambiar la dirección del viento, así como escoger por dónde saldría el sol, y por dónde se escondería. Podía tocar el fondo del cielo con sus labios, y hacerlo profundo como tus ojos.
- ¡Eso es increíble!
- ¡Lo es!, a que sí.
- ¿Y cómo se llama?
Delirio
miércoles, 12 de agosto de 2015
Lo que es
Hoy logré un nuevo record personal en terapia: 45 min sin decir nada.
Y sigo sin querer o tener mucho más que hablar.
Y sigo sin querer o tener mucho más que hablar.
lunes, 20 de julio de 2015
A veces pienso que...
A veces pienso que no eres real, que eres una fantasía, otro de mis tantos delirios.
A veces pienso que nuestros dedos, tímidos, de a poco toman contacto, se abrazan, empiezan a bailar al ritmo de nuestro silencio mientras nuestros ojos se quieren perder en el otro.
A veces pienso que te abrazo, fuerte, que no te quiero soltar, que no te quiero dejar pasar.
A veces pienso que me faltan las palabras, que tengo miedo, a veces pienso que no quiero estar donde tú no.
A veces pienso que tengo el corazón entre los ojos, que pasó de largo en el intento y no quiere bajar a las palabras, a mi boca.
A veces pienso que... que...
...
...como cuando nuestros dedos danzan.
A veces pienso que nuestros dedos, tímidos, de a poco toman contacto, se abrazan, empiezan a bailar al ritmo de nuestro silencio mientras nuestros ojos se quieren perder en el otro.
A veces pienso que te abrazo, fuerte, que no te quiero soltar, que no te quiero dejar pasar.
A veces pienso que me faltan las palabras, que tengo miedo, a veces pienso que no quiero estar donde tú no.
A veces pienso que tengo el corazón entre los ojos, que pasó de largo en el intento y no quiere bajar a las palabras, a mi boca.
A veces pienso que... que...
...
...como cuando nuestros dedos danzan.
sábado, 27 de junio de 2015
domingo, 21 de junio de 2015
sábado, 23 de mayo de 2015
Si querías ser ella. Si querías ser tú.
Me preguntaba si te atreverías a cruzar la mirada entre dos desconocidos.
Me preguntaba si podrías saludarme con un beso en la mejilla,
de esos que te hacen delirar un poquito.
Me preguntaba si aceptarías verme una segunda, tercera, o quinta vez.
Me preguntaba si me dejarías tomarte la mano mientras vamos caminando por ahí,
por ahí
solo aveces, solo si me lo permites.
Me preguntaba si compartirías tus labios conmigo,
a momentos,
y si me dejarías compartir los míos contigo,
a momentos.
Me preguntaba si quisieras saltar entre las nubes.
Me preguntaba si te gustaría regar esta relación de locos.
Me preguntaba si me dejarías dejarte ser la flor que eres.
Me preguntaba si me podría enamorar de ti,
sin tu permiso, sin pensarlo.
Me preguntaba si me podrías enseñar a hacer el amor,
el amor.
Me preguntaba si pudiéramos llegar allá,
ahí mismo.
Me preguntaba si pudiéramos llegar a donde lleguemos,
y luego volver juntos, de la mano.
De los ojos, de los pies, del pecho.
Solo me preguntaba...
miércoles, 13 de mayo de 2015
El niño de canas moradas
Hubo una vez un niño que nació con el pelo blanco, blanco como la nieve, blanco como queda mi mente cuando me quedo mirando tus ojos con sabor a naranja, pero ese cuento para otro día... en qué estaba... A sí! el niño de pelo blanco, bueno supongo que ya te quedo claro que tenia el pelo blanco, por favor no me dejes distraer.
La cosa es que cuando creció, a los 20 años más o menos, por esas edades medias complicadas, le empezaron a salir canas, de color morado. A este joven le ponían de mal humor las canas, las odiaba profundamente, pero estaba totalmente indispuesto a teñirse el pelo, el pensaba que eso era de maricones, así que cada vez que encontraba una cana morada, se la sacaba, así sin más, de raíz y punto.
Con el tiempo el joven fue creciendo, y por ende, llegaban más canas. Ya no eran unos cuantos pelos, ya eran mechones enteros... muy a su pesar se empezó a teñir el pelo, y así y todo logró continuar con su vida.
Mucho tiempo después a la edad de esa que no te quiero contar más o menos, se aburrió de teñirse el pelo, así que lo dejó así, sin mas. Al tiempo tenía el pelo todo morado.
Podríamos decir que de niño albino, pasó por uno de esos locos que se sacan los pelos por entretención, luego pasó por el maricón que no se había dejado ser, y ahora ya está todo morado, caminando por ahí, lleno de penas que van junto a él, por encima suyo, pero caminando...
A veces va mirando de frente, a veces baja la mirada y se fija en sus pies, a veces mira al lado y extrañado a su mano... se da cuenta que no estaba la tuya. Se dió media vuelta a buscar a la niña de canas verdes... pero ese cuento para otro día.
La cosa es que cuando creció, a los 20 años más o menos, por esas edades medias complicadas, le empezaron a salir canas, de color morado. A este joven le ponían de mal humor las canas, las odiaba profundamente, pero estaba totalmente indispuesto a teñirse el pelo, el pensaba que eso era de maricones, así que cada vez que encontraba una cana morada, se la sacaba, así sin más, de raíz y punto.
Con el tiempo el joven fue creciendo, y por ende, llegaban más canas. Ya no eran unos cuantos pelos, ya eran mechones enteros... muy a su pesar se empezó a teñir el pelo, y así y todo logró continuar con su vida.
Mucho tiempo después a la edad de esa que no te quiero contar más o menos, se aburrió de teñirse el pelo, así que lo dejó así, sin mas. Al tiempo tenía el pelo todo morado.
Podríamos decir que de niño albino, pasó por uno de esos locos que se sacan los pelos por entretención, luego pasó por el maricón que no se había dejado ser, y ahora ya está todo morado, caminando por ahí, lleno de penas que van junto a él, por encima suyo, pero caminando...
A veces va mirando de frente, a veces baja la mirada y se fija en sus pies, a veces mira al lado y extrañado a su mano... se da cuenta que no estaba la tuya. Se dió media vuelta a buscar a la niña de canas verdes... pero ese cuento para otro día.
sábado, 2 de mayo de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
Silencio incómodo
Y cuando escucho como callas me pongo un poco nervioso, como si tuviese que decirte alguna cosa para que no te aburras de mi. No me tardo mucho en recordar que estoy cansado de hablarte, estoy cansado de tener que mirarte fijamente a los ojos sin poder rosar tus labios con lo míos, mientras nuestras manos se enredan entre si.
lunes, 20 de abril de 2015
Si de verdad...
Si uno de verdad se enfermara por reprimir las emociones, renunciar a los sueños, vivir sin pasión o guardar resentimientos, seguramente ya no estaría vivo.
Si de verdad un día sin reír es un día perdido, tal vez yo aún seguiría siendo niño.
Si de verdad un día sin reír es un día perdido, tal vez yo aún seguiría siendo niño.
jueves, 16 de abril de 2015
La declaro mi película favorita
Voilà, ma petite Amélie, vous n'avez pas des os en verre. Vous pouvez vous cogner à la vie. Si vous laissez passer cette chance, alors avec le temps, c'est votre cœur qui va devenir aussi sec et cassant que mon squelette. Alors, allez-y, nom d'un chien!
jueves, 9 de abril de 2015
- ¿ Por qué renuncias a tus sueños hijo ?
- Yo nunca he renunciado a mis sueños, yo simplemente ya los olvidé en un mundo que nunca escucho ni las miradas ni las intenciones. Y no me importa nada, prefiero pasar desapercibido... dormir hasta que la luna deje de brillar, contar estrellas hasta que la noche se apague y hacer como si aún me importara vivir.
miércoles, 8 de abril de 2015
viernes, 3 de abril de 2015
jueves, 26 de marzo de 2015
En el psicólogo
Haciendo un recuento de todo este tiempo que llevo en terapia, la verdad es que he sanado algunas cosas, pero he sido sometido, por decirlo de alguna forma, a encontrar muchas otras heridas, miles más, cosas que sigo sin entender por qué me duelen ahora y antes no... por qué antes estaba tan tranquilo si ahora me doy cuenta que mi vida es un desastre. No tenía ni idea de que esas cosas tenían que doler, yo pensaba que el tiempo se encargaba de todo, incluso de olvidar. Pero no es así. A la más mínima intervención de mi psicólogo con ciertos temas me daba cuenta que no estaban tan resueltos como yo pensaba, si no que estaban escondidos, bien adentro. Me di cuenta de que adopte ser introvertido y reservado, no porque la gente me daba mal gusto, o porque fuera tímido... simplemente como defensa, defensa de no ser herido... pero por qué, desde cuando estaba herido, desde cuando me dolía tanto relacionarme con la gente, desde cuando las cosas dolían, desde cuando tenía miedo.
Lo que más me ha dolido del último tiempo es darme cuenta de que carezco de intereses en este momento, algo que me desaferra de la vida totalmente y me hace sentir como si la vida misma fuera algo impuesto, y así se me han presentado muchas cosas.
Y lo que más me atormenta es que ya no sé quién soy... cuando camino me siento como una sombra blanca, de alguien que se aburrió de este mundo y se ausentó, sin planes ni plazos para volver.
Ojalá pudieras volver para echarme una mano.
Lo que más me ha dolido del último tiempo es darme cuenta de que carezco de intereses en este momento, algo que me desaferra de la vida totalmente y me hace sentir como si la vida misma fuera algo impuesto, y así se me han presentado muchas cosas.
Y lo que más me atormenta es que ya no sé quién soy... cuando camino me siento como una sombra blanca, de alguien que se aburrió de este mundo y se ausentó, sin planes ni plazos para volver.
Ojalá pudieras volver para echarme una mano.
sábado, 7 de febrero de 2015
Bajaría
Si pudiera volar sobre las montañas, bajaría, y te daría la mano.
Si pudiera caminar sobre las nubes, bajaría, y te daría la mano.
Si pudiera correr sobre la luna o el sol, bajaría, y te daría la mano una vez más.
Si fuera la primera o la última vez, no importa.
Bajaría.
A buscar eso que se me perdió... que se nos perdió.
Si pudiera caminar sobre las nubes, bajaría, y te daría la mano.
Si pudiera correr sobre la luna o el sol, bajaría, y te daría la mano una vez más.
Si fuera la primera o la última vez, no importa.
Bajaría.
A buscar eso que se me perdió... que se nos perdió.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)