sábado, 6 de noviembre de 2010

Túnel de Nubes

Oh señor anfitrión,
que poco a poco estamos acá
esperando la llegada
de tu querida madre
estancada de un par
de años que todo lo dicen.

Siento mi contagio,
tú has de ser sano
yo solo un pobre humano
esperando que la arena caiga
hasta no quedar mas.

Limas tus sueños
y yo al parecer solo mis ojo,
que borroso ven el ardor
de tu estante,
lleno de libros en blanco.

Hay! como queman tus ojos,
que frío me das.

Sentaos en el suelo,
que sillas no tengo.
Sólo estas,
ni mi presencia te puede acompañar.

Porque soy invisible a tus dedos,
y a tu pelo,
que acaricio sin poder mas.

Porque soy tu sombra,
y sin luz,
poco es lo que te puedo sanar.

Por eso dije:
El tiempo pasa,
y se nos acabara.

Pero nadie me creyó,
solo tú, que cuando moriste
probaste mi inocencia.