lunes, 20 de abril de 2015

Si de verdad...

Si uno de verdad se enfermara por reprimir las emociones, renunciar a los sueños, vivir sin pasión o guardar resentimientos, seguramente ya no estaría vivo.

Si de verdad un día sin reír es un día perdido, tal vez yo aún seguiría siendo niño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario