domingo, 20 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
Lo más divino es la mortalidad... todo aquello que nace y muere, que tiene un inicio y un fin. Pero, ¿y las cosas que no nacieron y que aún no han muerto? qué me dices de eso, Dios... Tú que te crees eterno y por encima mío, no sabes nada de la vida, de tu creación, por eso está todo en ruinas, porque no sabes morir ni nacer, no te diste cuenta que creaste algo más bello que tú, algo mucho más perfecto, con ojos y lágrimas, manos y sangre, boca y voz, cuerpo y arte... ¿y tú quien eres? yo tengo a quien llorar, a quien sufrir, a quien amar. Tengo algo que soñar, tengo tiempo, vida... Tú en cambio, no tienes nada de eso, y aún así pides mi rezo. Nos creaste para envidiarnos, para que creáramos algo aún mas bello, algo aún mas perfecto, pero ¿qué viene después de esto?... solo locura, lo que nunca planeaste y lo que nunca podrás entender... de por qué ese futuro que veías tan claro en tus manos ahora está en nuestras cabezas, y lo único que puedes ver es tu ceguera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)