martes, 12 de marzo de 2013

Deseo que conozcas a alguien que sea más que una persona, que sea más que un hombre, más que un ser vivo, que te clave la felicidad por la espalda sin darte tiempo para contestar a lo que te gusta y a lo que odias, sin darte tiempo para que decidas si ser feliz o no, sin darte tiempo para dudar del amor.

sábado, 2 de marzo de 2013

El problema de que no estás ni acá ni allá

Vivir solo no esá mal, me gusta, todo es preciso y nadie molesta, a lo más se mete el gato del vecino los martes a la hora de almuerzo para cobrar su porción de atún y aunque no me gusten para nada los gatos, a este le tengo sierta confianza y afecto, aunque dudo que a este le importe pues me trata con indiferencia.
No le hecho de menos pues no puedo decir que alguna vez la vi en verdad, pero aún así duele un poco más. Además dentro de estos años he aprendido a vivir de la soledad, aliñando mis comidas con palabras que luego se pierden en el aire, a nadie le importan palabras sueltas de este hombre medio loco.
A veces me gustaría no ser una ostra, abrirle mis pensamientos, opiniones y hasta las penas a quien sea, pero no sé, talvez les tengo cariño a esas cosas, es lo único que tengo. No sé, no sé, no sé. Me da envidia esa gente que sale en la tele y cuenta toda su vida privada (muy poco interesante por lo demás) como si nada, les andan regalando (aunque algunos vendiendo) lágrimas a medio Chile y yo aquí que no me las puedo ni regalar a mí.

No me arrepiento de nada, en serio que no, pero hay una cosa que no me voy a perdonar: darme esta vida. Que cuando me pase algo ni el gato se va a dar cuenta que me morí, que mis penas se quedaron con migo y que ni Dios me vino a buscar, y no me digas que te miento porque nunca has escuchado una mentira ni nada de mí.