jueves, 24 de septiembre de 2015

La primera vez que te miré a los ojos, fue como ver un espejo manchado con lágrimas...

Por eso no pude evitar abrazarte...

... y ya no te puedo soltar.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Creo que ya no distingo diferencia entre tantas cosas, y me siento pequeño por eso:

Ya no sé cuál es la diferencia entre que no me hables, y entre no escucharte.

En qué se distingue el que no me mires, y el que ya no te pueda ver.

O que ya no me beses, y que de todas formas yo mantenga la boca cerrada... cuál es la diferencia?

Tengo los brazos y las manos pegadas al cuerpo, y no distingo diferencia si ya no puedo darte un abrazo fuerte, o tomarte de la mano para pasear entre nuestros pensamientos...

Es que ya no hay diferencia.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Es difícil, no creo poder hablarte, estoy como cerrado, te tengo miedo y a veces pienso que ya no me importas; que esos días en los que pretendía enamorarme de ti, se les olvidaron a Dios.

Creo que solo me queda ver como te dejo pasar... como dejo pasar el tiempo... y que mientras pasa el tiempo algún día llegues por la espalda otra vez... y alegrarme de que todo eso ya no fuera cierto.