Hermanos y hermanas
como el cielo los bautiza sobre mi,
poco he de saber sobre las almas
del esférico paisaje lleno de lagrimas
y coraje.
Mirando al sol
quedo cegado por tu mirar,
penetrantes ojos
de ilustre venir
caes sobre espejismos del invierno,
saber en otoño,
saber quien soy.
Disgustos pensamientos,
de dulcinea caen sobre el mar.
Los ojos eh de querer recordar,
maravillados los míos estarán,
como en primavera, mi hijo sera.
Tú Dios de impetuosa presencia,
invisible a mis ojos puedes ser,
pero me has dado brazos y dedos,
puedo sentirte y escuchar
que poco a poco hablarme estas.
Sin mas bien que pensar,
mis recuerdos desaparecen en un mar de aire,
lleno de aliento, lleno de tu mirar.
Dueña de mis recuerdos eres,
dueña de mis ojos y bienes.