Qué se puede decir en un día así. La mañana está fría, pero nuestros corazones están firmes, libres y entrelazados.
Es difícil llegar a entender todas las cosas que haz hecho por mí, pues yo día a día me doy cuenta que gran parte de lo que soy hoy, eres tú. Esa parte sencilla, que no se hace problemas, esa parte que aprendió a fluir con el corazón y a estar tranquilo frente a lo que sea, eso y mucho mas te lo atribuyo a ti, a cada día que me fuiste regando con paciencia, tal cual como a tus árboles, que con tanto sudor haz sacado adelante, y ya algunos están firmes, altos, fuertes y sabios. Son un reflejo de lo que eres tú.
Es imposible agradecer todas esas cosas, todo ese amor. Lo único que queda es transmitir eso a los demás, cosa que tal vez me cuesta, pues tú y yo sabemos muy bien de que soy alguien retraído, que muchas veces prefiere la soledad y que no es muy bueno en los afectos, y seguramente debería pedirte perdón por eso, por no hacerte saber siempre lo importante que eres para mí.
Pero ya dejando eso de lado, déjame contarte un pequeño cuento:
"Hace ya mucho tiempo, algunas memorias sabrán cuanto, un bebé estaba en los brazos de su madre que al escuchar la llamada a la puerta va a atender. Al ser abierta la puerta, el niño, desde los brazos de su madre, se quedo mirando a este desconocido, que ya no lo sería más, pues sin dudar un segundo, se abalanza encima para recibirlo con un abrazo. Ese día padre e hijo se conocieron, y sus almas no pararon de abrazarse".
Cartas a un desconocido, que mi padre terminó siendo.
Feliz cumpleaños, y que sean mil más. Te amo.
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