sábado, 8 de diciembre de 2012

El loco

Pues así y ya nos olvidamos de mirarnos a los ojos, lo transformamos en un miedo, en una vergüenza. Olvidamos intimar con la mirada, que es el habla mas sincera, que nos desnuda frente al otro, que nos muestra como somos de verdad, y también muestra nuestras mentiras, es la vía directa a nuestro corazón y a nuestra vulnerabilidad como seres humanos estúpidos que somos.
Ojalá algún día nos volvamos a mirar, en todo momento, de manera sincera, y no paremos hasta que sea momento de dormir.
Mi verdad es que amo a mi madre por sobre cualquier cosa, y mi mentira es que sé estar solo, y que no extraño, y que no sueño, porque mientras siga despierto, nunca dejaré de soñar.

Y que sería del mundo sin la utopía, no podríamos ni arrastrarnos dentro de nuestra apreciada razón.


1 comentario: