Y me senté
a esperar que las cosas pasaran,
y esperé.
Hasta que todo paso
y ya no recordaba ponerme de pie,
no pude ver a mi hijo camina por primera vez
sigo aquí esperando lo que ya pasó y lo que no.
Sigo creyendo en las lágrimas,
que alguna vez mis manos vieron caer de mis ojos,
y peor, de los tuyos.
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