lunes, 8 de marzo de 2010

Un aterrador Sueño

Aquí venia ese estúpido personaje, de piel negra, que poco a poco me volvía mas loco de lo que podría estar, como siempre con un baso con mis pastillas diarias...
- Hola Jorge, ¿cómo estas?, ¿dispuesto a tomar tus pastillas hoy?- pregunto el maldito
- JA!, si estuviera dispuesto, tú no tendrías empleo, pero ya que es solo un sueño, veré que pasa si me tomo un par de esas cosas, tal vez es la llave a mi libertad, y dejar este putrefacto y asqueroso lugar...
- Tal vez Jorge... - Jorge toma las pastillas, las mete a su boca, y por primera vez en su vida, no fingía que de verdad las tomaba, las trago dolorosa y angustiosa mente.
-Estas pastillas - dice Jorge - Nunca entenderán el verdadero problema de mi problema, por mas que detengan mis síntomas, jamas me podrán curar... ¿sabes por qué?
- Porque eres psicópata creo yo...
- Algo así, pero no. Nunca entenderán que ayudan a alguien que nunca les pidió ayuda, que estaba bien, asiéndole la vida miserable a la gente y sacando provecho de eso... sabes que logre llorar una vez, creo que podría ser un gran actor para no tener sentimientos ni banales emociones.
- Me parece lógico, pero... ¿de qué te sirve actuarlo si no lo sientes? - en el momento tocan el timbre que indicaba la hora del desayuno.
- Wow! salvado por la campana, vamos, hoy sera un lindo día para molestar a todos esos suicidas, claustrofóvicos y mis favoritos, los tontos anoréxicos.

Llegaron al salón de comida, por supuesto en aquel lugar se veían todo tipo de personas enfermas, que para Jorge era todo un festín de burlas.
Jorge toma una bandeja y se sienta al lado de una joven mujer.
- Hola Esperanza!! ¿me extrañaste? porque yo a ti mucho.
- !¿qué quieres mal parido hijo del demonio?!
- Me preguntaba si por fin pudiste cortarte las venas esta noche, al ver tus marcas, creo que empleaste las uñas... mmmm, me gusto mas cuando usaste tus dientes, pero ahora que no tienes diversión, y tienes ese bosal puesto, ya no tiene gracia tu existir en esta tonta clínica - La joven comenzó a llorar desconsoladamente, real música para los insensibles oídos de Jorge.

Jorge toma sus cosas y las lleva a otro puesto donde se sento al lado de otra mujer, pero esta ya mas madura.
- Paz! esta noche tus muros se empezaron a cerrar como de costumbre, o ¿solo fue el techo esta vez?
- Hola Jorge, y tú maldita cucaracha, te vinieron a visitar tus amigos, padres o familiares... Ups, se me olvido que TODOS!! te odian - dijo de manera sarcástica.
- Bueno, no, pero un negro feo me trae mis medicinas, y a ti quien te las trae, tienes enfermera, o las gentiles murallas te las traen en sus movimientos... oye, es mi idea, o esta sala esta mas chica, ¿lo notas? - otra vez lo logro, ya tenia dos víctimas, envolvidas en un llanto celestino y cristalino.

Ahora venia el mas fácil para Jorge.
- Hola José, Wow!! has bajado de peso, te felicito.
- Gracias Jorge... - Jorge toma su sandwich casualmente igual al que comía José...
- Vaya vaya, cuantas calorías tendrán estas cosas, al ver tienen pollo, Wow, con esto asta el mas flaco subiría unos cuantos kilos, y tú José, que posees un cuerpo perfecto, no deberías de comer esto - José mira su sandwich, lo deja en su bandeja, mira el techo, y alegremente Jorge observaba como sus ojos humedecían, pero su diversión no duro mucho, llego su cuidador, lo tomo violentamente...
- Hey! maldito negro esclavisador! que no vez que hago amigos - en 15 segundos Jorge ya estaba en su pieza con una cama y un infinito color blanco por todos lados, pero antes de que el negro cerrara la puerta Jorge dice - Ahora viene mi favorito.

Al interior de la habitación, estaba un decrépito hombre...
- Hola Jorge, ¿como va esa rehabilitación?
- Tan bien como la tuya Jorge - contesta su alucinación de si mismo, que acostado estaba en una cama igual a la suya, obviamente, alucinada.

Jorge se acostó y cerro los ojos, luego dijo
- Bueno, ahora vamos otra vez.

Pasa un tiempo y Jorge despierta de lo que ya nadie sabia si era un sueño, o su realidad, ya que ya ni el mismo sabia, ya que lo había olvidado. Jorge mira a su izquierda y le pregunta a su fiel alucinación.

- ¿Cuál crees tú que sea la realidad?
- Ni idea, pero a mí me gusta mas esta - mirando a la puerta de su oscura y negra habitación, donde entra una bella enfermera, de la cual seria dueña de las fantasías sexuales de ambos.
- Hola enfermera... ¿cómo esta?
- Bien Jorge, y ¿cómo están tú y tu alucinación?
- Bueno, el dice que prefiere una rubia enfermera de asesinas curvas que un negro que te arruina toda la diversión. Bueno, y ¿dónde están mis golosinas favoritas, que me curaran de este estado psicológico?
- Eso solo tu alucinación te lo puede decir Jorge - Jorge mira a su izquierda, y ve un alegre y reconfortante oscuro vacío.
- Enfermera - dice Jorge - creo que la diversión llego a su fin - y esta le contesta con una alegre y reconfortante sonrisa, oscura y vacía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario