Oh bella Luna,
eres el ojo del cielo,
que me mira cada noche,
alumbrándome,
acogiéndome y dándome abrigo.
Mis ojos se pierden en tu luz,
desenfocados y admirados,
vagantes en tu blancura.
Mis musicales palabras,
no llegan a tu altura.
Tengo horas y horas
para contemplar tu presencia,
lastima,
tengo que dormir.
Tú entibias mi fría noche,
mis penas y decepciones.
No logre lo que quería,
pero como bien me has dicho,
no era de bien.
Te acompañan las estrellas,
incomparables de tu ser,
lamentable por ellas,
bellas estrellas.
Tú guias estas palabras,
como yo guio mi mirada,
y todo lo que quiero guiar,
es la luz de tu bondad.
"Lamentable es mi noche,
tan sola...
Te mirare"
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